«Lo buscan por todos lados y el hombre no está ni escondido», canta una canción de Los Tucanes de Tijuana en honor a Ismael «El Mayo» Zambada.
El notorio narcotraficante de 77 abriles, uno de los tres fundadores y hasta hace un año el líder del cartel de Sinaloa, se declaró este lunes culpable del delito de narcotráfico en una corte de EE.UU.
Zambada, quien fue capturado en México en julio de 2024, además admitió activo sobornado a policías y políticos en su país.
Se prostitución del fin de la historia delictiva de quien fuera de los narcos más buscados del mundo, imputado de perturbación, corrupción, tráfico de estupefacientes y lavado de activos.
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Y el culminación de un símbolo de la industria –El Mayo, además conocido como «El hombre del sombrero»– que ha generado asombro, historias y un puñado de muertos y casos de corrupción tras cuatro décadas en el negocio.
El corrido tumbado de Los Tucanes, que tiene 10 millones de vistas en YouTube, continúa: «La ley quiere detenerlo, los contras quieren matarlo, pero nadie lo ha conseguido, se les aparece el diablo».
Pero el mito de El Mayo, que probablemente siga siendo un mito cultural, ya no va a poder preciarse de su gran correr: que «nunca los habían arrestado». Y mucho menos, que se declarara culpable de narcotráfico.
Y se uniráen el destino al otro fundador y rancio unido del cartel de Sinaloa, el Chapo, que fue sentenciado a dependencia perpetua en 2019.
El árbitro Brian Cogan programó la audiencia de su sentencia para el 13 de enero de 2026. Además dictó una enorme multa reparatoria de US$15.000 millones.
En una conferencia de prensa posterior al la audiencia contencioso, la fiscal normal de EE.UU., Pam Bondi, dijo que esto era una «trofeo histórica» para las autoridades de EE.UU.
«‘El Mayo’ pasará el resto de su vida entre rejas. Morirá en una prisión federal de Estados Unidos, donde debe estar», señaló Bondi.
«‘El Mayo era uno de los narcotraficantes más prolíficos y poderosos del mundo. Su socio era ‘El Chapo’. Fueron cofundadores del Cartel de Sinaloa. Asesinaron brutalmente a múltiples personas e inundaron nuestro país con drogas. Su reinado de terror ha terminado», añadió.
De traficante a líder
La historia del Mayo, el mejora de traficante raso a «capo de capos», como suelen bautizarlo, es una de pragmatismo, astucia y corrupción.
A posteriori de un corto tiempo en el que fue repartidor de muebles en las calles de Culiacán, Zambada empezó en los abriles 70 como traficante en el cartel de Guadalajara, pionero en la industria comerciando opio, hierba y, al final, cocaína.
Luego trabajó en el cartel de Juárez, primero como mando medio y posteriormente de líder, cada vez más cerca de Amado Carrillo, el llamado «Señor de los Cielos”. Desde ahí se cree que creó su red de contactos en Colombia, país donde hizo grandes amigos y socios productores de cocaína.
A medida que otros capos fueron muriendo o cayendo, Zambada se hizo más poderoso. Pocas veces tuvo problema con traicionar a un unido.
Y si poco lo diferencia de los otros es que siempre mantuvo un perfil bajo. No hay casi imágenes de él.
Durante sus abriles de reinado se llegó a reportar se practicó cirugías para cambiar de apariencia. Que tenía muchas mujeres e hijos. Poco más.
Pasó décadas de un costado a otro entre las montañas del noroccidente de México. Era inusual que durmiera dos noches seguidas en el mismo sitio.
El más patrón de los narcos
Uno de sus hijos, Vicente Zambada Niebla, fue detenido por las autoridades mexicanas en 2009. Su diario en la prisión fue luego divulgado.
En él, y en el declaración que dio a las autoridades estadounidenses, Zambada junior contó que su padre llegó a fertilizar un millón de dólares en sobornos al mes.
Que su red de complicidad incluía bancos y gobiernos. Que mantenía contacto con la Compañía de Control de Drogas (DEA, en inglés).
El Mayo Zambada se hizo en mito porque ha sido de los narcos más preocupados en originar un vínculo con la comunidad.
Ha sido un favorecedor de El Chopo, su ranchería oriundo, y otros pueblos de la región de Sinaloa, financiando sus arreglos, obras y celebraciones.
Y si era de los que menos protagonismo y más raigambre social tenía, El Mayo además era el narco que menos traficaba, porque su gran contribución a la operación del Cartel de Sinaloa, más que la exportación de estupefacientes, fue crear una rama comercial para el lavado de cuartos tramitado por mujeres de su tribu.
Se reporta que llegó a jabonar miles de millones de dólares. El Unidad del Riquezas de Estados Unidos le atribuye la propiedad de importantes empresas de construcción, cuajada y servicios.
Por eso era el más cercano a la política, a la civilización y a las autoridades mexicanas.
Además era el que más información puede dar sobre el rol del mundo admitido en la inmensa industria del narcotráfico.






