¡Bienvenidos a la era de la nostalgia y la moda responsable! Lás habilidades artesanales que aprendimos de nuestras abuelas ahora se vuelven relevantes en un mundo saturado de tendencias fugaces.
Y mientras la tecnología anhelo más ámbito, intentando sustituir el factótum humano, un prescindible tan ordinario como la gandayaque podría producirse desapercibido, de repente tiene su momento vírico.
La artesanía o las tradiciones textiles milenarias, como el tejer y el macramé, están en tendencia en lo que parece ser un homenaje.
Marcas como Chloe Y Bottega Veneta proponen bolsillosaretes, tops, correas y otros complementos confeccionados con estas técnicas de las que se aprovechan estilos como el boho chic, el hippie o cualquier otro que la “reproducción de la nostalgia’’ haya decidido revivir.

Pero poco que ninguna agencia de investigación de tendencias pudo predecir fue que la gandayay prescindible de uso práctico para las dominicanas, se sumaría a la índice de prendas de entrada escala, que los hilos tejidos con un derecho y dos revés pueden ganar.
Lás Spañolas han colmado las redes de tantas versiones como reveses tiene esta técnica, que si de colores, que si con perlas, que si con flores.
Y cómo no hacerlo si ellas más que nadie conocen la versatilidad de prescindible, adoptado de la rememorar desde el siglo XVIIIcuando formaron parte del observación total de las majas, quienes lo hicieron vírico en el centro y este de la Península.
Lecciones de historia
Y ya que estamos en eso, una disciplina de historia antiguamente de continuar: la gandaya se utiliza desde la prehistoria, las mujeres egipcias moldeaban sus pelucas un tejido en red de fibra vegetal.

Como evidencia tenemos a la famosa “Dama de brassempou“, una figura tallada en marfil que data de hace unos 23 mil abriles y que parece envolver su mechones en una gandaya. En el Renacimiento se usaron con el mismo fin en combinación con otros adornos.
Volviendo al presente y al zona lugarla gandaya forma parte de los accesorios ‘de salir’ de las dominicanas. Obvio llegó con los españoles y ha tenido varios momentos de protagonismo en nuestra historia.
Por ejemplo, cuando las mujeres de la Revolución de Abril de 1965 salían a defender las calles en rolos asegurados con su gandaya.

Hoy convertida en prescindible de abundancia y sin importar cuál haya sido su origentanto dominicanas como Spañolas pueden preciarse de tener las redecillas más populares del momento, mientras coexisten con el hecho de que esta ha sido ascendida de compañera inseparable del tubi, a complemento premium para clima tropical con entrada VIP a Coachella y las playas de Ibiza.
Sus precios pueden ir entre 15 a 50 dólares los eurosdependiendo la rótulo y la ubicación geográfica.
La gandaya vírico de La Vega

En La Vegauna lugar diseña y personaliza al tiempo que promueve prácticas artesanales, la moda responsable y nuestra herencia cultural.
Se comercio de Freedom Ecowearcreadora de la gandaya más vírico del operación dominicano, que ha llegado hasta a Japón y con una entrada demanda en Estados Unidos y Canadá. El precio: 2,700 pesos.
Está elaborada con algodón orgánico y tejida por un dúo de mamá e hija residentes en una comunidad de La Vegaquienes han sabido monetizar su herencia sencillo: la técnica del tejer.
Son gandaya cuenta con doble elástico y un diseño ajustable que se amarra en la parte posterior. Encima de estar adornada con caracoles de Cowry.

Freedom Ecowear es una marca dominicana con un maniquí de negocio sosteniblecuyos productos son de triple impacto y su gandaya no es la excepción.
No solo aportan a la comunidad, ya que ofrecen trabajo de calidad, equitativo y cabal, con llegada al mercado internacional, sino que adicionalmente benefician al medio animación pues su producción se pedestal en utilizar materia prima orgánica y natural adicionalmente de preservar el entorno que rodea su atelier.
Son competencia está entre las redecillas que se ofrecen en Etc.cuyos precios oscilan entre 34 y 109 euros, o la de la firma de entrada escala Maison Krasnova en Paríscuyo precio es de 220 euros.
Habrá quienes digan ‘el que tenga agujetas para tejer, que teja‘.
Pues, si correctamente es cierto que se pueden encontrar opciones más económicas en el mercado (hasta de 45 pesos), no se comparan con la calidad, el valencia artesanal y la historia que encapsula una alcoba elaborada bajo un maniquí de sostenibilidad o de una marca de entrada escala.
Negocio sostenible
Por increíble que parezca, es un hecho que la gandaya se ha posicionado como un prescindible para todos los gustos y presupuestos. Sin requisa, el efectivo valencia reside en el maniquí de negocio detrás de ella.
En definitiva, igual que unos muñequitos que andan colgando de las Hermès y otros artículos de la misma categoría, es un recordatorio de que la artesaníala civilización y la sostenibilidad son el efectivo abundancia y la prueba de que un objeto ordinario, cuando se valora y se respeta, puede convertirse en una alcoba distintiva de la moda integral.






