Vengan a sufragar, no importa, se escuchaba el viernes pasado en el pasillo que lleva a las redacciones de Hoy, El Franquista y El Día. Había elecciones del Sindicato Franquista de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y quienes vigilaban la mesa buscaban votantes: daba igual si están en las filas del SNTP, son miembros del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) o si les interesaba la votación; lo importante era que votaran por la plancha 1.
Presionando al votante, se comportaron de forma tan patética como cuando se acusan y contraacusan en las redes: se han denostado sin compasión demostrado la poca educación que tienen.
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Las elecciones de los gremios periodísticos son el refleja de una sociedad que da lo peor de sí en una contienda cooperativo o electoral: nunca está a la prestigio.
Pero, ¿Qué podemos esperar de un asociación incapaz de predicar con el ejemplo? Nuestra casa, cual chiquero, contradice las críticas que hacemos cada día en los medios cuando alguna infraestructura está mal.
El tema de la titulación merece artículo insólito porque es hora de replantear la Ley 10-91 que crea el CDP. ¡Ojalá que el impasse con la candidatura de José Meapilas sirva para hacer poco contra el intrusismo en el periodismo! Estas elecciones están plagadas de lecciones y, por otra parte, de periodistas que no tienen decente para charlar.






