El movimiento de protesta ciudadano «Bloquons tout» (Bloqueemos todo) búsqueda oponerse a la política de parquedad anunciada por el gobierno francés. La convocatoria para manifestarse el próximo 10 de septiembre cuenta con el apoyo, entre otros, del líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchonasí como de figuras vinculadas al movimiento de los «chalecos amarillos».
«No satisfacer más, no consumir más, no trabajar más». Con este tipo de lemas se organiza en orientación la protesta contra las medidas presupuestarias del gobierno del primer ministro François Bayroupero igualmente contra las élites políticas. Aunque no está del todo claro quién impulsa esta movilización surgida en julio, el movimiento apetencia visibilidad.
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En el origen del llamado está un colectivo denominado Esencialcercano a círculos de extrema derecha y ambientes conspiracioncitas. Fueron ellos quienes, en un video publicado el 14 de julio en TikTok —un día antaño del discurso del primer ministro—, lanzaron la época del 10 de septiembre. En la cinta, producida con inteligencia sintético, una voz enfermo asegura que ese día no será «un simple hashtag que desaparecerá en tres días», todo acompañado de música inquietante.
El llamado fue rápidamente retomado por antiguas figuras de los «chalecos amarillos», el movimiento que estalló en 2018 contra el aumento del precio del combustible y que se prolongó durante varios meses. La consigna de sitiar todo el 10 de septiembre igualmente ha circulado de guisa desorganizada en distintos sitios web. La decano parte de la actividad ocurre en orientación, a través de canales de Telegram y páginas de Facebook.
Actualmente, un sitio denominado «Bloquons tout» concentra la decano parte de los internautas interesados. Su canal de Telegram supera los 7.000 suscriptores. Sin bloqueo, sigue siendo incierto si esta contestación digital se traducirá en una movilización en las calles.
Chalecos amarillos apoyan «Bloquons tout»
Dos antiguos «chalecos amarillos» contaron a RFI sus intenciones para el 10 de septiembre. Nicolas, empleado del sector sabido que se declara apolítico, reconoce no «tener la impresión de que habrá un estallido inmediato». No obstante, considera que eso no significa que no vaya a suceder protestas ese día.
Encima de participar en los debates en los canales de Telegram, Bloquons tout organiza reuniones locales con una decena de personas para discutir reivindicaciones y dar visibilidad al movimiento.
Patrick, otro ex chaleco amarillo, asegura que se sumará al sitio del 10 de septiembre. Para este trabajador de la construcción, «el pueblo está harto»: «‘Bloquons tout’ significa manifestaciones, sitiar supermercados o estaciones de servicio, como lo hicimos nosotros en su momento», explica.
La clase política está dividida
En el ámbito político, solo un partido ha expresado oficialmente su apoyo: La France insoumise (Francia Insumisa). En una tribuna publicada el pasado fin de semana en La Tribune el domingosu líder Jean-Luc Mélenchon llamó a quienes deseen hacer caer al gobierno de Bayrou a ponerse al servicio del colectivo Bloquons tout.
Ese respaldo fue criticado por el partido de extrema derecha Rassemblement national, que percibe el movimiento como una iniciativa de la extrema izquierda. Está por encontrarse si el apoyo de los Insumisos fortalecerá a un colectivo que afirma ser apolítico.
Desde el gobierno, en Matignon se limitan a señalar con sobriedad que permanecen atentos a las movilizaciones ciudadanas, «cualquiera sea su forma».
Otra clavo persiste: la eventual billete de los sindicatos. Aunque la mayoría ya ha convocado huelgas para las primeras semanas de septiembre, hasta ahora ausencia indica que vayan a sumarse oficialmente a esta protesta ciudadana.





