Por Luis Felipe Rosa Hernández
Me han llovido las críticas y sugerencias por la variedad de temas que abordo en las entregas que cada miércoles viene publicándome este diario desde hace semanas. El pasado miércoles abordé lo relativo al pintor Comunidad, como un comediante plástico ignorado, mientras que la semana aludido preferí el tema del crecimiento urbano y la falta de programas de viviendas en lugares más cercanos a las gentes y los que deben lograr en su cotidianidad.
Puede adivinar: Comunidad, el “pintor” ignorado
Como abogado en examen escribo sobre asuntos jurídicos referidos a cuestiones e interpretación de casos en los que participo o he participado por considerarlos de interés colectivo. Igualmente sobre temas políticos, en particular, me he referido al Partido Revolucionario Flamante (PRM), en el poder, así como al PLD y a la Fuerza del pueblo (FP), sobre las potencialidades y posibilidades de cada uno de esos partidos. Toda mi vida he estado vinculado al quehacer político, habiendo iniciado la militancia partidaria en el Movimiento Revolucionario Catorce de Junio (MRIJ4).
A partir de 1968, pase a formar parte de la Carrera Rojaque adjunto al camarilla Bandera Proletaria fundaron al Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD), del cual fui uno de sus dirigentes, hasta el momento de mi renuncia, motivada en diferencias sobre la política de alianzas, puesto que la mayoría de su comité central, encabezado por el proverbial José González Espinosa, prefería al PLD, distanciándose del vínculo histórico con el PRD, desde los tiempos de José Francisco Peña Gómez. Yo y otros dirigentes pasamos a darle apoyo al PRD en medio del proceso electoral del año 2004, integrándonos luego a ese partido, en el cual pase a formar parte de su comisión política como resultado del acuerdo que suscribimos con el entonces presidente del partido, Vicente Sánchez Baret. En el PTD yo había sustentado la relación de “un repliegue necesario” delante el evidente agotamiento por el que atravesaba. Sostuve que debíamos incorporarnos al PRD, haciendo causa popular con su ala más progresista.
Para impulsar esa raya redacté y publiqué un folleto que fue distribuido y discutido por la militancia petedeista, principalmente de la renta y su frente sindical, del que fui coordinador ,dirigiendo adjunto a Rafael Santos, Ignacio Soto , Conrado Matías, Germinal Muñoz ,Antonio Floriánentre otros, el Comité Franquista Sindical, para la coordinación y el progreso del trabajo sindical del PTD en los sindicatos y la clase obrera, logrando significativos éxitos , que apuntalaron la influencia de ese Partido a nivel doméstico.
Por esa razón algunas personas entienden que debo escribir más de política, más que de otros temas. Aclaro que estoy en desacuerdo.




