Diversas organizaciones entre ellas el Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo), la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y el Movimiento Social y Popular de esta ciudad, marcharon por las diversas calles de aquí, en protestas por las insistentes y prolongadas tandas de apagones y la cual culminó con un piquete frente a las oficinas de Edenorte.
De acuerdo a Raúl Monegro, vocero doméstico del Falpo y del presidente de la ADP, profesor Robert Frías, el piquete de este martes es el inicio de una serie de acciones que podrían culminar con un llamado a huelga para el 7 y el 8 de octubre y la cual podría prolongarse a toda la región del noreste.
En ese sentido, Raúl Monegro puso en recelo de que los apagones que se han estado produciendo en las últimas semanas en todo el paraje doméstico, se deban a fallas técnicas, aduciendo que estos se presume podrían estar siendo oportuno a las cuantiosas deudas que el gobierno pudiera tener con las empresas generadoras de electricidad.

Expresa Monegro, que como consecuencia de esto, el pueblo es el que ha estado pagando las consecuencias de los apagones, y en la hogaño, según sus palabras, “se encuentra enredado entre las patas de los caballos”.
ADP apoya movilización
De igual forma, la ADP se manifestó partidaria con la marcha y el piquete a Edenorte, así como contra otros males sociales por lo que llamaron al país para que todavía se manifiesten para que desde el gobierno se lleve a final la posibilidad a este arduo problema.
El presidente de la ADP, profesor Robert Frías manifestó, que frente a la profunda crisis eléctrica que azota a la República Dominicana, los maestros no están exentos de sus género.
“Nuestra voz no puede, ni debe sujetarse a los asuntos estrictamente educativos, pues la ADP en la vida asumirá una ademán apática frente a los problemas que golpean de forma directa a las familias trabajadoras, a los sectores más vulnerables y a la colectividad en su conjunto”, dijo Frías.
Precisa, que si la ADP se moviliza adjunto a las demás entidades sociales de San Francisco de Macorís, lo hace no solo para exigir infraestructura escolar, ajuar, personal docente o de apoyo para los centros educativos, aunque esas siguen siendo demandas legítimas y necesarias.
“Hoy luchamos porque los constantes apagones, prolongados e insoportables, llenan de angustia, intranquilidad y afligirse a los hogares dominicanos, afectando la vida cotidiana, la seguridad ciudadana, la vitalidad de nuestros envejecientes y enfermos, así como el explicación financiero y social de nuestras comunidades”, indicó.






