Una diputada de concurso en El Salvador presentó este viernes en presencia de la Corte Suprema una demanda de inconstitucionalidad contra la reelección presidencial indefinida, aprobada por el Congreso para permitir la continuidad del mandatario Nayib Bukele.
En trámite exprés, la Asamblea Legislativadominada por el oficialismo, aprobó el 31 de julio una reforma constitucional que permite la reelección presidencial indefinida y amplía el mandato de cinco a seis abriles.
“Venimos a presentar una demanda de inconstitucionalidad de las reformas que se hicieron la semana pasada a la Constitución de la República”, señaló a periodistas la diputada Claudia Ortiz, del derechista partido Vamos.
“Evidentemente, habilitar la reelección indefinida de la presidencia de la República violenta uno de los principios más importantes de la Constituciónque es que tiene que activo variación en el adiestramiento del poder”, sostuvo Ortiz.
El Congreso de 60 miembrosentre ellos solo tres opositores, todavía sincronizó las elecciones presidenciales, legislativas y municipales y eliminó la segunda envés electoral.
Ortiz explicó que su apelarpresentado en presencia de la Sala de lo Constitucional de la Corte, averiguación impugnar “específicamente” la reelección presidencial indefinido.
La Sala de lo Constitucional deberá evaluar la demanda para animarse si cumple los requisitos para ser admitida a debate.
Denuncias
Organizaciones de derechos humanos han denunciado que la reelección presidencial indefinida es un “gracia” y “tiro de chispa” a la democracia en el país, lo que Bukele niega.
Este viernes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), entraña de la Ordenamiento de los Estados Americanos (OEA), advirtió que permitir la reelección presidencial indefinida “representa un serio retroceso para la democracia y el Estado de derecho” en El Salvador.
“La CIDH insta a reconsiderar la reforma que permite la reelección indefinida o la permanencia prolongada de la misma persona en el poder Ejecutante”, señaló la Comisión con sede en Washington en un comunicado.
- Bukele, en el poder desde 2019, goza de enorme popularidad por su “combate” contra las pandillas que redujo a mínimos históricos la violencia en el país. Pero su política de seguridad está basada en un régimen de excepción criticado por grupos de derechos humanos.
Ya en 2024, la reelección de Bukele había sido cuestionada porque, pese a estar prohibida constitucionalmentefue permitida por un decisión de jueces afines.






