Un norcoreano logró huir a Corea del Sur cruzando a nada la frontera marítima en la tenebrosidad del 30 al 31 de julio, según las autoridades surcoreanas, que no hicieron pública esta información hasta el jueves 7 de agosto. Fue rescatado por el ejército surcoreano tras una larga operación.
Este norcoreano se aferró a trozos de poliestireno a modo de señal para mantenerse a flote. El hombre fue rescatado por el ejército surcoreano en el estuario del río Hanen las proximidades de la isla de Ganghwa. Se tráfico de un río en el que la distancia entre las dos Coreas no supera en ocasiones los dos kilómetros, según recuerda nuestra corresponsal en Seúl, Léa Le Denmat.
“¿Quiere desertar a Corea del Sur?”, le habría preguntado un marcial al desertor, según los medios locales. A lo que él respondió “sí”. La operación de rescate, especialmente delicada, duró unas diez horas.
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Un acontecimiento poco habitual
Las deserciones directas de una Corea a otra son poco habituales, y con razón, ya que la frontera está muy vigilada. La mayoría de los norcoreanos que intentan desertar suelen acontecer por China, antiguamente de atravesar terceros países como Laos, Talandia es Mongolia.
Decenas de miles de norcoreanos han huido a Corea del Sur desde que la península quedó dividida por la pleito en la decenio de 1950. Según el Gobierno surcoreano, cada vez son más las fugas entre la clase privilegiada.
Largos procesos de demostración
Una vez en Corea del Sur, los desertores suelen permanecer bajo la tutela de los servicios de inteligencia de Seúl. Se requieren varias semanas de demostración antiguamente de que puedan establecerse de forma permanente en Corea del Sur.






