Washington.-Estados Unidos reiteró ayer la obligación de que más países se involucren en la financiación de la labor de seguridad desplegada en Haití el año pasado, liderada por Kenia y respaldada por Naciones Unidas.
Así lo expresó el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, durante una reunión en Washington con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé.
“El subsecretario expresó el apoyo de Estados Unidos a la Empresa Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), pero enfatizó la obligación de una viejo distribución de la responsabilidad”, señaló el Unidad de Estado en un comunicado.
Durante el conferencia, uno y otro dirigentes subrayaron “la importancia de restablecer el orden constitucional y blindar la capacidad de las instituciones democráticas haitianas”. Landau advirtió que la crisis en el país caribeño representa una “amenaza” para la seguridad regional.
Estados Unidos es el principal contribuyente a la labor, que fue autorizada en 2023 por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y comenzó su despliegue en junio de 2024.






