El 57 % del parque vehicular está compuesto por motocicletas, de acuerdo a los datos de la DGII. Cada año se registran más de 5,000 accidentes de tránsito.
Santo Domingo.-En República Dominicana más de seis millones de vehículos transitan por calles y carreteras, pero tan pronto como el 36 % cuenta con un seguro actual.
Esto significa que cerca de cuatro millones de vehículos (en su mayoría motocicletas) circulan sin cumplir con lo establecido en la Ley 146-02 de Seguros y Fianzas y la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrenal, Tránsito y Seguridad Viario.
Este incumplimiento masivo no sólo constituye una violación justo, sino que representa un enorme aventura social. En 2024, el país registró más de 3,200 muertes por accidentes de tránsito, según el Observatorio Permanente de Seguridad Viario, siendo esta la principal causa de fallecimientos a escalera franquista.
A eso se suman más de 100 mil personas lesionadas, muchas de las cuales enfrentan secuelas graves sin contar con ninguna cobertura médica o económica.
“El año pasado se pagaron más de 17 mil millones de pesos en siniestros sólo en el ramo de vehículos de motor, y eso con tan pronto como el 36 % del parque vehicular asegurado. Imaginemos el impacto si todos estuvieran protegidos”, expresó Franklin Glass Ángeles, presidente de la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar), en una entrevista para el circular EL DÍA.
La negligencia
El 57 % del parque vehicular dominicano está compuesto por motocicletas, un segmento con muy quebranto tasa de aseguramiento. La verdad es que el incumplimiento de estas normativas es generalizado.
Cuando un azar es provocado por un transporte sin seguro, el conductor responsable no sólo viola la ley, sino que por otra parte debe contraer la totalidad de los costos por los daños causados, que pueden ser considerablemente elevados.
“Normalmente, cuando tú causas un daño a un tercero, no estamos hablando de mil o dos mil pesos. Es un daño que, en el mejor de los casos, no causa la homicidio. Pero aún si no fallece la persona, si le fracturas una pierna o le causas una discapacidad, el costo puede ser muy parada”, explicó Glass Ángeles.
En provincias como Santo Domingo, La Vega o Higüey, el número de lesionados por accidentes de tránsito supera los 5,000 casos al año por provincia. Muchos de estos heridos requieren hospitalización, rehabilitación o quedan imposibilitados para trabajar.
“Hay personas que pierden una extremidad o su movilidad y no cuentan con ningún tipo de cobertura. En algunos casos, una atención médica inmediata pudo marcar la diferencia entre la vida y la homicidio”, señala Glass.
En un país donde los accidentes de tránsito se mantienen entre las principales causas de mortalidad y discapacidad, la equivocación de una civilización aseguradora agrava las consecuencias sociales y económicas de estos siniestros.
América Latina
Diversos informes coinciden en que los países más afectados por accidentes de motocicleta en América Latina incluyen a República Dominicana, con la tasa más adhesión de mortalidad viario y una predominancia de motociclistas; así como Haití, Ecuador, El Salvador y Paraguay, con cifras igualmente alarmantes.
Colombia y Brasil, donde gran parte del parque automotor está compuesto por motocicletas, concentran altos niveles de siniestralidad, especialmente entre jóvenes.
La rentabilidad del sector asegurador en República Dominicana es quebranto. Según datos de Cadoar, por cada 100 pesos cobrados en primas, a las aseguradoras tan pronto como les quedan 2 pesos como resultado técnico, tras cubrir siniestros, reaseguros, reservas legales, gastos administrativos e intermediación. Aun así, el objetivo principal del sector no es el provecho, sino ofrecer una seguro social.
“El seguro es una útil técnica y solidaria. Debería ser un componente obligatorio de nuestra vida cotidiana, como el cinturón de seguridad o el casco en una motocicleta”, puntualiza Glass Ángeles.
Subraya que “el seguro no es un consumición: es una útil financiera para proteger la vida, la lozanía y el patrimonio de las personas”.
La Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar), fundada en 1972, agrupa al 96 % del mercado asegurador franquista a través de 24 aseguradoras y dos reaseguradoras. Por otra parte de servir como interlocutor delante la Superintendencia de Seguros y el Conep, impulsa programas estratégicos de cobertura y educación, como diplomados y capacitaciones continuas para vigorizar la industria aseguradora.
Más riesgos
El más flamante referencia de la Dirección Genérico de Impuestos Internos (DGII) sobre vehículos de nuevo ingreso en el período enero-junio de 2025 muestra un importante predominio de motocicletas.
De los 208,168 vehículos nuevos registrados en ese semestre, 143,029 fueron motocicletas, consolidándose como el tipo de transporte de longevo ingreso, con una diferencia significativa respecto a los demás.
El comba de motocicletas nuevas ha mostrado un crecimiento constante, pasando de 16,152 unidades en enero a un pico de 37,159 en junio.
Aseguradoras
50 Abriles de Cadoar.
Las aseguradoras por otra parte de capacitar, incluso muestras los riesgos que enfrenta la población y el artefacto productivo franquista.
Crónica DGII 2024
—1— Nuevos vehículos
Para el año 2024 se registraron 384,916 nuevos vehículos, mientras que en el 2023 se registraron 345,140, para un incremento de un 11.5 %.
—2— Categoría
El longevo crecimiento se registró en la categoría de motocicletas, mostrando un incremento de 15.8 % con relación al 2023. Además le siguió autobuses con 15.3 %.





