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En el ámbito de variar el sistema agroalimentario flagrante y resaltar la importancia de la agricultura ordinario para avalar la soberanía y seguridad alimentaria en el país, se realizó el segundo foro de agricultura ordinario y mercados territoriales.
Realizado por la Ordenamiento Probidad Alimentaria con su sede en el Caribe, se expuso que las comunidades rurales que existen en el país representan un 21.7% de la población, de acuerdo con el censo 2022, cerca de del 80% de los alimentos que se consumen a nivel franquista provienen de los productores que viven en este tipo de comunidad.
Estas colectividades, pese a sostener gran parte de la víveres franquista, viven con infraestructuras viales inadecuadas, poco acercamiento a los servicios básicos y una educación de calidad que limita su mejora y bienestar.
“La calidad de vida de la población y de las comunidades rurales todavía requiere de una inversión pública, de una inspección del Estado en torno a esas comunidades”, argumentó Celeste Solano, coordinadora regional de la estructura, al exponer la error de acercamiento a servicios básicos recurrentes en esta población.
Bajo este panorama, la víveres franquista todavía se debilita, pese a la existencia de leyes y decretos que tienen como objetivo respaldar y enfocarse en la seguridad alimentaria y la agricultura ordinario.
Así, Solano alertó al Estado franquista para que active políticas públicas que mejoren la calidad de vida de estas comunidades, mostrando los hallazgos de dos estudios que expusieron la importancia de los mercados territoriales como espacio de suministro de la población y el acercamiento a la tierra por parte de los campesinos y campesinas como columna importante de los sistemas alimentarios.






