República Dominicana.– La comunidad de Jonatan Paulino no ha dejado de averiguar respuestas. Han pasado nueve abriles desde su desaparición, pero para ellos, cada día pesa como si fuera el primero. La marcha del fresco promesa del béisbol sigue envuelta en un capa de enigma y dolor que no les permite cerrar el capítulo ni calmar la angustia de no entender dónde está. (Seguir leyendo…)






