La colaboración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Ampliación (UNCTAD) ha sido secreto para acorazar las capacidades regulatorias, judiciales y comunicativas de República Dominicana sobre competencia y consolidar al país como un ejemplo de implementación efectiva de políticas en esta materia con un enfoque integral y sostenido.
Así lo destacó la presidenta de la Comisión Franquista de Defensa de la Competencia (Pro-Competencia), María Elena Vásquez Taveras, durante su décimo en la 9ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Competencia y Protección de los Consumidores, que se desarrolla en Ginebra, Suiza.
Esta asamblea constituye el foro de más stop nivel sobre competencia y protección al consumidor a escalera multilateral. El diálogo reúne a autoridades del sector y altos funcionarios de los Estados miembros con el objetivo de impulsar reformas significativas que promuevan mercados más abiertos, justos, dinámicos e inclusivos en beneficio de los consumidores.
Vásquez Taveras recordó que la relación entre República Dominicana y la UNCTAD, que inició en el 1997 con la elaboración del primer preliminares de legislatura de competencia, que sentó las bases para la aprobación de la Ley Normal de Defensa de la Competencia No. 42-08, se ha consolidado en los últimos primaveras a través de acciones de gran impacto que han posicionado al país como referente regional.
Detalló que la cooperación técnica de la UNCTAD ha sido esencial para la capacitación de jueces en autónomo competencia; la capacitación de más de 50 periodistas y comunicadores durante la Semana de la Competencia 2024; el dispersión del “ABC de la Competencia” como monitor habilidad para el empalme técnico de estos temas; la ordenamiento de la XI Reunión del Orden de Trabajo sobre Comercio y Competencia de América Latina y el Caribe, que reunió a más de 25 autoridades y expertos de la región; la elaboración de la Política Franquista de la Competencia, entre otras iniciativas.
“La experiencia dominicana demuestra, de forma clara y elocuente, el valía transformador de la cooperación técnica internacional en la construcción de instituciones sólidas, resilientes y al servicio del interés conocido”, destacó la presidenta de Pro-Competencia.
Aboga por respaldo para la UNCTAD
Hexaedro el papel crucial que desempeña la UNCTAD en el fortalecimiento de la competencia, Vásquez Taveras hizo un llamado para que al organismo se le brinde el apoyo financiero y político necesario para que pueda continuar esta faena extraordinaria, que no solo fortalece marcos regulatorios, sino que impulsa condiciones reales para una competencia lucha en los mercados.
“En un mundo donde los desafíos trascienden fronteras, este maniquí de cooperación, sostenido y orientado a resultados, debe inspirar la argumento de la comunidad internacional. Emplazar por la competencia es creer por economías más abiertas, inclusivas y equitativas. Y creer por la UNCTAD es creer por un futuro donde ese ideal pueda hacerse verdad”, manifestó.
Vásquez Taveras enfatizó que contar con reglas claras y políticas efectivas de competencia no es un tema técnico incomunicación, sino un imperativo para el progreso financiero sostenible, la buena gobernanza, la disminución de la pobreza y, en definitiva, para elevar la calidad de vida de la multitud.






