La Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) manifestó su preocupación delante la fresco aprobación del esquema de ley que modifica el Código Sindical, advirtiendo que esta reforma supone serios retrocesos para la estabilidad jurídica, el clima de inversión y la competitividad del país.
“De acuerdo con los puntos identificados por el equipo técnico de Copardom, el esquema permitido desconoce acuerdos fundamentales alcanzados en el Consejo Consultivo de Trabajo, espacio tripartito donde durante primaveras se consensuaron temas claves para la modernización de las relaciones laborales, dijo la presidenta de la entidad empresarial, Laura Peña Izquierdo.
Indicó que uno de los aspectos más alarmantes es la exterminio de la conciliación previa, mecanismo que permitía resolver conflictos de forma ágil y menos costosa para las partes. Con esta supresión, los empleadores temen un aumento innecesario de litigiosidad y sobrecarga de los tribunales.
Otro cambio controvertido señalado Peña Izquierdo fue la modificación de las prohibiciones a los trabajadores, ya que se eliminan restricciones sobre colectas en los lugares de trabajo y propaganda religiosa, manteniéndose nada más la seto a la propaganda política, generando vacíos que podrían enturbiar el clima gremial.
Adicionalmente, la presidenta de la Copardom advirtió que la nueva redacción obliga al cuota de prestaciones laborales por pensión o retiro aunque la pensión provenga de cuentas de capitalización individual del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), lo que incrementa los costos laborales y distorsiona el principio de proporcionalidad.
En el ámbito financiero, la patronal señaló el peligro de una ejecución de sentencias más engorrosa, pues ahora se exige validar consignaciones judiciales mediante audiencias, cuando ayer bastaba con un depósito oficial. Esta traba procesal expone a las empresas a embargos preventivos y multiplica cargas sobre los jueces.
“Particular preocupación genera la disposición que afecta la competitividad de las zonas francas, obligándolas a abonar décimo en los beneficios de la empresa, lo que contradice los incentivos que por décadas han convertido a este sector en motor esencia de exportaciones y empleo”, precisó.
En la misma vírgula, Copardom advirtió a través de su presidenta, que se abre la puerta para que el Poder Ejecutor declare días no laborables sin claridad sobre su remuneración, aumentando la incertidumbre sobre la planificación de operaciones y costos.
“La patronal considera que disposiciones como la indemnización indebida a instituciones financieras durante embargos ejecutivos atentan contra la estabilidad del crédito, ya que imponen pagos adicionales por cada día de aplazamiento en la entrega de garantías, enfatizó.
Frente a este decorado, Copardom reafirma su posición de rechazo a una reforma que califica de regresiva, ya que rompe el delicado compensación entre derechos y obligaciones de trabajadores y empleadores, y desconoce principios fundamentales de licencia empresarial, dijo Peña Izquierdo.
“Finalmente, la estructura empresarial hizo un llamado urgente al Poder Ejecutor y al Congreso Doméstico para reabrir un diálogo tripartito auténtico, retomando los consensos construidos en primaveras de trabajo técnico y concertación. Copardom reitera su compromiso con una reforma gremial moderna, inclusiva y equilibrada, que fomente la competitividad y la reproducción de empleos de calidad en la República Dominicana”, apuntó.




