Olvidar dónde dejamos las llavesno memorar un nombre o perder el hilo de lo que íbamos a aseverar es poco que nos pasa a todos. Remotamente de ser motivo de rebato, estos olvidos forman parte de la vida diaria. Sin retención, según expertos consultados por Muy sencillohay estrategias sencillas y científicamente comprobadas para robustecer la memoria y perseverar el cerebro activo.
La neurocientífica Mújol Genova, doctora en Neurociencia por Harvard, y la neuróloga Shae Datta, codirectora de Neurociencia Cognitiva en el ¿Ayuda a la vigor?h, compartieron recomendaciones prácticas para mejorar la capacidad de memorar y organizar el menoscabo cognitivo.
Muchas de estas técnicas todavía están respaldadas por investigaciones del Instituto Franquista sobre el Envejecimiento (NIA)que promueve hábitos para perseverar la mente saludable.
- Practicar la atención plena
La memoria retiene mejor lo que es relevante o repetitivo. Genova señala que “no podés crear un regalo si no prestás atención a dónde pusiste el teléfono o al nombre de cualquiera”. Detenerse un instante y concentrarse en la entusiasmo ayuda a fijar la información en la mente. - Vincular saludos con emociones
Los saludos asociados a sentimientos se consolidan más fácilmente. Por ejemplo, se recuerda mejor el nombre de un perro que el de su dueño por la ternura que genera. Asociar un nombre con una emoción o sensación puede proveer la retención. - Visualizar y representar la información
Imágenes, dibujos o notas escritas refuerzan la memoria. Asociar palabras con imágenes llamativas —como imaginar a cualquiera llamado Baker pegado a un pan— ayuda a memorar detalles. - Conectar nombres con múltiples referencias
Crear distintas vías para lograr a un número fortalece la memoria. Los nombres propios suelen ser “callejones sin salida” en el cerebro, pero relacionarlos con características o historias genera rutas adicionales que ayudan a retenerlos. - Formarse cosas nuevas
Explorar un hobby, un idioma o una sagacidad diferente activa nuevas conexiones neuronales y mantiene el cerebro ágil y flexible. - Cuidar la vigor física y mental
La memoria se entrena como un músculo. Adormecerse correctamente, alimentarse correctamente y perseverar actividad física promueve un flujo sangriento magnífico al cerebro, mientras que el estrés o la mala sustento lo afectan negativamente. - Dominar el estrés y meditar
El estrés crónico interfiere con la claridad mental. Prácticas como la meditación o el yoga ayudan a equilibrar la mente y favorecen la concentración y la memoria. - Adormecerse lo suficiente y yantar sensato
Adormecerse entre 7 y 9 horas permite consolidar saludos y eliminar toxinas cerebrales. La dieta MIND —rica en frutas, vegetales, cereales integrales y frutos secos— contribuye a una mejor función cognitiva. - Mantenerse activo físicamente
El control regular protege contra el menoscabo cognitivo y el Alzheimer. Por otra parte, alivio el sueño, reduce el estrés y potencia la vigor cerebral.
Aplicar estos hábitos en la vida diaria puede marcar la diferencia: pequeñas acciones con grandes beneficios para perseverar la memoria y la vigor del cerebro a generoso plazo.





