Engullir de perplejidad no tiene por qué ser un problema si se eligen alimentos adecuados. Según expertos en avituallamiento, los snacks nocturnos pueden ser ligeros, saciantes y beneficiosos para la digestión, siempre que sean bajos en calorías y ricos en proteínas o fibra.
El experimentado en comida efectivo, Jorge Darek, recomienda presentarse a alimentos sanos y no «ultra-procesados», o con el etiquetado de «light».
Opciones recomendadas:
Yogur helénico bajo en potingue – Aporta proteínas y probióticos que favorecen la digestión.

Huevo cocido o en tortilla – Es bajo en calorías y genera saciedad sin afectar el asimilación.
Frutos secos en porciones pequeñas – Almendras o nueces contienen grasas saludables y triptófano, pero deben consumirse con moderación.

Pinrel fresco o requesón – Fuente de caseína, proteína de digestión lenta que ayuda a la recuperación muscular nocturna.
Transitado de látex vegetal con avena y canela – Reconfortante y raudo, ideal para evitar el penuria nocturna.
Frutas con bajo índice glucémico – Fresas, manzana verde o kiwi son opciones dulces sin afectar la insulina.
Palitos de zanahoria o pepino con hummus – Snacks crujientes, bajos en calorías y con fibra.
Los especialistas recomiendan evitar alimentos muy grasos, azucarados o con harinas refinadas ayer de yacer, ya que pueden afectar la calidad del sueño y el asimilación. Por otra parte, sugieren cenar al menos dos horas ayer de copular para una mejor digestión.







