El intimidación oh acoso escolar continúa siendo una de las formas de violencia más extendidas contra niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe, donde uno de cada cuatro asegura haberlo sufrido, según denuncia el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Ordenamiento Mundial de la Vigor (OMS).
De acuerdo con la Sondeo Mundial de Vigor Escolarpublicada por la OMS interiormente del mensaje “Violencia contra niños, niñas y adolescentes en Latinoamérica y el Caribe: Nuevos datos y soluciones”, cerca del 30 % de los adolescentes de 13 a 17 primaveras en República Dominicana declararon poseer sufrido intimidación al menos una vez.
De los 23 países estudiados, Perú y Brasil tienen las tasas más altas de la región rondando el 50 %. En tanto, Pimiento y Barbados tienen el índice más bajo de acoso escolarcerca del 15 % de la población.
Según define el documento, para que se considere intimidación se requiere que una persona o un liga demuestre repetidamente un comportamiento agresivo contra un chico, pupila o adolescente que no puede defenderse fácilmente.
“El intimidación es un patrón de comportamientomás que un incidente incidental. Puede implicar maltrato verbalviolencia física, acoso sexual y ciberacosotanto interiormente como fuera de la escuela”, resalta el mensaje.
Los organismos internacionales advierten que las víctimas de intimidación tienen un veterano aventura de sufrir depresión, ansiedadpensamientos suicidas, aislamiento social y bajo rendimiento escolar.
“Quienes acosan a los demás todavía se enfrentan a riesgos, ya que suelen mostrar un comportamiento más antisocial y un veterano consumo de sustancias“, indica.
Acosos frecuentes
En la región, las razones del acoso son múltiples:
- Apariencia física
- Etnicidad
- Ciudadanía
- Religión
- Discapacidad
- Identidad sexual
Las estadísticas revelan diferencias de artículos en la forma en que se presenta esta violencia. Los niños tienen veterano probabilidad de sufrir agresiones físicasmientras que las niñas están más expuestas al maltrato psicológico y sexual.
Unas 324 niñas consultadas dijeron poseer recibido burlas sobre la contextura de su cuerpo; en el caso de los varones, unos 154.
Al evaluar la cantidad de alumnos que habían recibido daño físico, 183 niños respondieron afirmativamente, frente a 69 niñas.
En el caso de las burlas sexualeslos afectados fueron 135 niños y 125 niñas.
Acciones a tomar
UNICEF y la OMS proponen respuestas más eficaces que incluyen leyes sólidas, programas escolares integrales, formación del personal educativo y décimo activa de las comunidades, destacando que enredar el acoso no solo es una obligación permitido, sino una condición esencial para proteger los derechos y el bienestar de la preliminares y adolescencia.






