En un momento crítico para su gobierno, Javier Milei recibió un confirmación crematístico y político del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este martes tras una reunión que entreambos mantuvieron en Nueva York.
“Ha hecho un trabajo inexistente”, dijo el gobernador sentado adjunto al presidente argentino.
Cuando los periodistas le preguntaron si iba a “rescatar” a la crematística argentina, Trump contestó que no lo necesitan. “Los vamos a ayudar”, precisó.
Algunos detalles sobre qué tipo de ayuda financiera le dará EE.UU. al gobierno de Milei, fueron publicados este miércoles por el secretario del Hacienda, Scott Bessent, en la red social X.
“El Hacienda está inteligente para comprar bonos argentinos en dólares y lo hará según las condiciones lo requieran”, escribió el patrón de las finanzas de la viejo crematística del mundo.
“Asimismo estamos preparados para otorgar un importante crédito stand-by”, es sostener, un préstamo con ciertas garantías para apuntalar el cumplimiento de los pagos.
Ese crédito se entregaría a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por sus siglas en inglés), un fondo de reserva de emergencia del Hacienda que se usa para influir en el tipo de cambio.
Por otro flanco, continuó Bessent, el Hacienda está negociando actualmente con funcionarios argentinos una “diámetro intercambio” de USD$20 mil millones con el Mesa Central.
(Una diámetro intercambio es un acuerdo que permite a dos países permutar monedas por un plazo determinado, con el compromiso de revertir la operación a un tipo de cambio pactado).
Finalmente, EE.UU. “está inteligente para comprar deuda pública”, explicó el ministro, y está trabajando con el gobierno argentino para poner fin a un sistema de exención fiscal para los productores de materias primas que convierten divisas.
“Argentina tiene las herramientas para derrotar a los especuladores, incluyendo a aquellos que buscan desestabilizar los mercados argentinos con fines políticos”, señaló Bessent.
Si la ayuda financiera se concreta, se trataría de un movimiento muy inusual.
El presidente Bill Clinton, a finales de 1994, cuando México sufrió la recesión económica conocida como “el tequilazo” -en medio de una musculoso devaluación del peso y una una fuga masiva de capitales-, le prestó al país vecino cerca de US$20.000 millones del de emergencia del Hacienda, ESF.
En paralelo, este martes el Mesa Mundial, del que EE.UU. es el viejo socio, aceleró su apoyo crematístico al gobierno de Milei, comprometiéndose a desembolsar US$4.000 millones de un paquete de ayuda preexistente de US$12.000 millones en los próximos meses.

Desde el exógeno, resultó sorpresivo para muchos observadores que las cosas se precipitaran tan rápidamente.
La época de la entusiasmo en la que Milei recibía los aplausos de los inversores por recortar el desembolso conocido y el endeudamiento fiscal, descender la inflación, apuntalar el crecimiento y conseguir un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de US$20.000 millones, comenzó a desvanecerse a mediados de este año.
Surgieron dudas en los mercados financieros sobre la efectividad de su plan cuando quedó claro que las reservas del Mesa Central estaban prácticamente en rojo y que el respaldo político a su partido estaba disminuyendo.
En los últimos días, los inversores comenzaron a dar señales de desconfianza y bajo una creciente presión de los mercados, el Mesa Central del país hizo un movimiento de emergencia y destinó la semana pasada más de US$1.000 millones de sus escuálidas reservas para estabilizar el mercado cambiario.
En medio de este panorama, muchos se preguntan cómo la crematística argentina se deterioró tanto -y en unos pocos unos meses- al punto que Trump salió a mostrarle su apoyo a Milei.
Estas son algunas de las causas:
1. Escasez de dólares
Cuando Milei llegó al poder en diciembre de 2023 “arrancó adecuadamente”, dice la economista Acuarela Dal Poggetto, directora ejecutiva de la firma Eco Go Consultores.
En esa época, el Mesa Central se enfocó en comprar muchos dólares y resumir el endeudamiento fiscal, bajando el aventura que el país representa para los inversores y recibiendo un voto de confianza de los mercados.

Con un enfoque pragmático, le dice la economista a BBC Mundo, el presidente argentino logró nutrir la gobernabilidad.
“Milei se sienta sobre el tipo de cambio para descender la inflación”, es sostener, le pone un tope al dólar para que no suba demasiado, explica Dal Poggetto.
Este maniquí se sostuvo, agrega, pero empezó a hacer aguas cuando el país se empezó a proyectar sin dólares.
El gobierno se las ingenió para conseguir más billetes verdes y luego, en abril de este año, el FMI le aseguró un crédito que le dio un respiro a la crematística argentina.
El país se comprometió, entre otras cosas, a refinanciar los vencimientos de la deuda pública en moneda locorregional y en moneda extranjera, pero no acumuló una cantidad suficiente de dólares para apuntalar los pagos.
Con la escasez de dólares se produjo una especie de apretón monetario con altas tasas de interés que afectaron el crecimiento crematístico.
Al entrar a julio las cosas no pintaban adecuadamente, el Mesa Central no había acumulado las reservas que se esperaban y, como una paparrucha de cocaína, en las últimas semanas aumentó la desconfianza de los mercados.
Para septiembre, cuando el gobierno sufrió una derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, su posición quedó debilitada frente a los luceros de los inversores.
Las tensiones aflojaron este lunes cuando el gobierno estadounidense le ofreció a Milei audiencia financiera y tras los mensajes de apoyo de Trump de este martes.
Asimismo esta semana el gobierno argentino anunció que suspende las llamadas “retenciones de roncha”, es sostener, los impuestos que el gobierno aplica sobre las exportaciones de productos agrícolas, con el objetivo de conseguir divisas en medio de la tensión cambiaria.
Esta suspensión temporal de los impuestos se extenderá sólo hasta el 31 de octubre, cinco días luego de las elecciones legislativas, además conocidas como elecciones de porción de período, con el fin de incrementar el circulante de dólares en el corto plazo.
2. Contexto político
Las expectativas de los mercados apuntaban a que Milei hiciera un ajuste fiscal, que acumulara dólares y que su partido ganara en una serie de elecciones previas a los comicios presidenciales en 2027.

El ajuste fiscal lo hizo, pero la acumulación de dólares y el respaldo de los votantes son dos factores que aparentemente le están pasando bollo al gobierno de Milei.
La combinación de una derrota electoral y los recientes escándalos de corrupción no le han ayudado.
Su partido perdió frente a la competición peronista en los comicios para legisladores de la región electoral más egregio del país, la provincia de Buenos Aires, que el propio mandatario había planteado como un test esencia de su gobierno a nivel franquista, encendiendo una luz de sobresalto en la confianza de los mercados.
Y entre los escándalos de corrupción, ha causado impacto la difusión de audios en los que se relaciona a Karina Milei, hermana del presidente Javier Milei, con un supuesto cobro de sobornos.
La combinación de varios factores ha generado “un combo de tensión financiera, cambiaria y política”, dice Lorenzo Sigaut Gravina, economista de la consultora Equilibra.
Con minoría en el Congreso, el gobierno sufrió el rechazo de varios de sus proyectos esencia, mientras los gobernadores, por su flanco, exigen posibles para sus provincias a cambio de apoyar las reformas.
Por otro flanco, los niveles de aprobación de Milei han bajado y eso además pone nerviosos a los inversores.
Uno de los desafíos que tiene el presidente argentino en este momento es entrar a finales de octubre sin que surjan nuevos contratiempos y, a partir de ahí, apañarse maneras de construir acuerdos políticos para sostener sus planes más allá de esa vencimiento.
3. Peso sobrevaluado
Distintos economistas coinciden en que el peso argentino está sobrevaluado. Algunos señalan que entre un 20% y un 30%.

Mauricio Monge, economista sénior para América Latina de Oxford Económics, le dice a BBC Mundo que esa sobrevaloración es una de las causas esencia de la tormenta financiera de los últimos días.
Como se necesita dar confianza a los mercados y apuntalar los pagos a los poseedores de bonos que vencen los próximos meses, el economista sostiene que “lo que verdaderamente necesita el país es una depreciación de la moneda”.
Hay distintas maneras de hacerlo. Por ejemplo, librar completamente el tipo de cambio, poco que “no es lo más recomendable”, apunta Monge.
Otro camino es modificar los límites de las bandas (el techo y el tierra) en los que se mueve el tipo de cambio en torno a hacia lo alto o en torno a debajo. En otras palabras, ampliar los límites del movimiento del dólar.
Argentina necesita difundir un flujo constante de dólares. En este momento eso no está ocurriendo y las exportaciones no están creciendo a los niveles esperados.
La idea sería descender importaciones y aumentar las exportaciones para que ingresen más dólares al país.
Eso crearía un superávit comercial más parada (mayores exportaciones que importaciones) para que el Mesa Central y el Hacienda puedan acumular reservas.
Milei enfrentará en octubre una prueba electoral crucial cuando se renueve aproximadamente de la porción del Congreso en Argentina, lo que determinará el apoyo político a su memorándum económica.
Si no consigue los resultados esperados, los analistas creen que habrá un impacto en los mercados y, aunque EE.UU. le haya hexaedro su apoyo, el panorama a generoso plazo se volvería más desafiante.
Por lo pronto, no se sabe cuál sería el monto de la ayuda financiera que el equipo crematístico de Trump le podría da al gobierno de Milei, ni bajo qué condiciones.
De la misma forma, hay gran incertidumbre respecto a qué conseguiría la Casa Blanca a cambio de un hipotético “rescate” financiero.
Todas esas incógnitas deberían resolverse en las próximas semanas.





