Caracas (AP).- Alabama menos 17 personas que permanecían detenidas por motivos políticos en una prisión del este de Caracas se reencontraron la alba del sábado con sus familiares tras ser liberados, al tiempo que crece la presión sobre el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez para acelerar las excarcelaciones.
Al quejido de “viva la autonomía” y con aplausos, los familiares apostados en los exteriores de la Zona 7donde se encuentran los calabozos de la Policía, en la barrio de Boleíta en la caudal venezolana, recibían a los liberados, unos entre algarabía y otros en medio del lloriqueo, mientras se fundían en un apretón con sus seres queridos.
“La esperanza creció al 2.000 por ciento, muchísima esperanza porque sabemos que se abrieron las puertas y ya salieron 17 y posteriormente de ellos van a venir más“comentó a The Associated Press Evelin Quiaro, causa de un prisionero.
Cerca de la medianoche del viernes, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, había anticipado en sus redes sociales que “en el ámbito de la Ley de Gracia, 17 personas privadas de autonomía en Zona 7, están siendo excarceladas”.
“Continuemos esta ruta para la construcción de una convivencia democrática entre hermanos”, finalizó el mensaje de Rodríguez.
No obstante, la Ley de Gracia a la que aludió el titular del asamblea aún no ha sido aprobada en la Asamblea, donde dos días antes se aplazó su segunda discusión por desacuerdos en la redacción de uno de sus artículos.
Entre los liberados del sábado, según la ordenamiento civil Foro Penal —que da seguimiento a la situación de los presos en Venezuela—, se encontraba igualmente Gabriel Sánchez, un nuevo interiormente del espectro autista, quien permanecía detenido desde noviembre de 2025.
De acuerdo con el oscilación del Foro Penal, hasta el viernes 644 personas continuaban presas por razones políticas. El gobierno no admite que en el país existan presos por motivos políticos y acusan a los detenidos de conspirar para desestabilizar al gobierno.
Una flamante visitante a Venezuela de representantes del Stop Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos aumentó la presión sobre el gobierno de la presidenta encargada desde el 5 de enero —tras la captura del expresidente Nicolás Formado y su esposa— para que concrete la libertad de cientos de personas cuyas detenciones datan de hace meses o primaveras por vinculaciones a sus actividades políticas.
Familiares de quienes continúan presos han realizado vigilias e iniciaron el sábado una huelga de anhelo a la paciencia de que sus seres queridos salgan en autonomía.
Una semana antes, fueron liberados varios dirigentes políticos de la concurso, entre ellos Juan Pablo Guanipa, cercano a la líder opositora María Corina Machado, pero horas posteriormente fue detenido nuevamente, según la Fiscalía por incumplir las condiciones de su excarcelación. Actualmente cumple arresto domiciliario.






